Dos victorias sin derrotas, promedio de 2.92 en carreras limpias permitidas, cinco juegos sostenidos y 18 ponches propinados en 24.2 innings son los números que Erasmo Ramírez presenta como credenciales para enfrentarse hoy a las 5:10 p.m. a los Yanquis de Nueva York, que por su parte llegan a la cita con el nicaragüense siendo considerados uno de los equipos más temibles en lo que va de la temporada, en la que hasta antes del juego de ayer estaban en el primer puesto de la División Este de la Liga Americana con balance de 24-13, eran el segundo equipo más ofensivo de todas las Grandes Ligas con promedio de .276 y el tercero con más cuadrangulares al acumular 59 bambinazos. Esas estadísticas de los “Bombarderos del Bronx” no dejan de causar preocupación, aunque lo bien que se ha mostrado Ramírez este año hace creer que puede pintar una obra monticular de esas que por la belleza de sus trazos permanecen por siempre en la memoria colectiva. No será un reto fácil, Erasmo lo sabe, pero él, que acostumbra mostrarse sonriente, como si en esa sonrisa ocultara el secreto de su versatilidad, sabe cómo hacer su trabajo con excelencia. Esa imagen de pícher inteligente y de gran dominador de la zona de strike debe mostrarla nuevamente hoy en el Tropicana Field, su casa desde que llegara a los Rays  en el 2015.